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Igor Marojević

Igor Marojević (1968, Vrbas, Serbia).

Licenciado en Lengua y Literatura por la Universidad de Belgrado, Facultad de Filología. Cursó el Doctorado en Teoría de la Literatura y Literatura comparada en la Universitat Autónoma de Barcelona, ciudad en la que vivió cinco años y donde se le publicaron dos novelas: El engaño de Dios (H2O, 2005) y Platea (H2O, 2019). Su obra teatral Los nómadas [escrita en castellano], se estrenó en catalán (Els nómades) en 2004 en Terrassa, con la producción del Institut del teatre (Barcelona).
Sus obras también han sido traducidas al ucraniano, húngaro, esloveno y macedonio. Colaboró en las revistas Lateral, Químera, BCN review y la mexicana Luvina. En serbio publicó diez novelas, tres recopilaciones de relatos, dos libros de ensayos y se estrenaron cinco de sus obras teatrales. Sus cuentos se incluyen en varias antologías de la prosa serbia, en alemán, italiano, polaco, checo, griego, húngaro, esloveno y macedonio. Recibió el premio literario húngaro «Cároly Szirmai» y los premios literarios serbios: «Premio de la Fundación de Borislav Pekić», «Desimir Tošić», «Stevan Pešić» y «Vodič za život». Es traductor al serbio de obras de Ana María Matute, Clara Usón, Roberto Bolaño, Enrique Vila Matas, entre otros. Es socio del PEN serbio y catalán. Vive en Belgrado.

 

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Cynthia A. Matayoshi

Cynthia A. Matayoshi

Cynthia A. Matayoshi es Doctora en Psicología por la Universidad de Buenos Aires.
Publicó varios ensayos sobre cine, literatura japonesa y subjetividad (Editorial Mármol Izquierdo), y poemas en las antologías Cómo decir, (Ruinas Circulares) y Otras noso­tras mismas (Agua Viva ediciones). Colaboró en la revista literaria Tokonoma, dirigida por Amalia Sato. Su cuento «Maniquíes» fue seleccionado para publicarse en Audiocuentos de la Nueva Narrativa Argentina: www.audiocuento.com.ar

En 2016 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes con la que escribió
La sombra de las ballenas.

 

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Armonía Somers

Armonía Somers

Armonía Somers es el seudónimo literario de Armonía Etchepare. Nació en Pando en 1914 y murió en Montevideo en 1994. Hija de un comerciante anarquista y anticlerical y de una madre católica, en la biblioteca de su padre encontró autores decisivos para su formación: Kropotkin, Leopardi, Darwin, Dante Alighieri, Spencer, entre otros. Terminó sus estudios en 1933 y comenzó su carrera como maestra y pedagoga. A partir de 1960 fue invitada por la UNESCO y por distintos organismos educacionales a París, Londres, Ginebra y Madrid. Su primera novela, La mujer desnuda, se publicó en 1950, a la que le siguieron el volumen de cuentos El derrumbamiento (1953), De miedo en miedo (1967) y Un retrato para Dickens (1969). A fines de 1969 enferma gravemente de una rara dolencia, el quilotórax, de lenta y dolorosa recuperación. De esta experiencia nace, en un largo proceso de elaboración creativa, entre 1972 a 1975, su novela monumental Sólo los elefantes encuentran mandrágora (1986).

En los años setenta comienza la recepción literaria internacional de su obra, que muchas veces se asocia con la de Lautréamont, y es traducida al inglés, al francés y al alemán.

 

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E. J. Malinowski

E. J. Malinowski

Nació en Buenos Aires en 1950. Actualmente reside en Barcelona. Amante de la naturaleza y la libertad, encontró en el mundo de las letras, desde su adolescencia, regocijo para su alma, a la vez que un camino de expresión. Compuso los poemarios Viento de rocas y miel sin cadenas (1985), Viento 2 (1992) y Viento 3 (1999), cuyas ediciones dio a conocer de forma independiente durante años, en sus visitas por distintas ciudades. Con su carismática presencia poética y en permanente contacto con el público, Malinowski se ha ganado el corazón de cuantos han descubierto la calidad, la sencillez y honestidad que encierra su poesía, y goza por ello del preciado afecto y reconocimiento de los lectores. Entre los años 1988 y 1989 protagonizó varias huelgas de hambre delante de algunos ayuntamientos, a favor de la libertad de expresión, defendiendo siempre una forma de vivir y de hacer que para él continúa siendo innegociable: la de poeta.

Tal vez por ello nos dice:

«Los martillos de la represión
que golpean al poeta
acaban rompiéndose en olvido
contra el yunque infinito de su verso.»